El Ayuntamiento destaca por su compromiso en el impulso de políticas medioambientales
Cornellà ha vivido un proceso de transformación que la ha convertido en una ciudad moderna y comprometida con el medio ambiente y con la sostenibilidad, con la puesta en marcha de varios proyectos encaminados a la mejora del rendimiento energético, la calidad del aire y la movilidad urbana y los dirigidos a concienciar a la ciudadanía en el respeto por el medio ambiente. Recientemente, nuestra ciudad fue seleccionada por la Comisión Europea en reconocimiento a su compromiso ambiental y quedó finalista al premio Hoja Verde Europea 2017, junto con la población irlandesa de Galway (ciudad ganadora) y Mikkeli, en Finlandia.
El consistorio, desde el primer Pla d’Acció Ambiental en 2002, ha desarrollado políticas medioambientales para implementar las recomendaciones de la Agenda Local 21, a favor de la reducción del consumo energético y la promoción de las energías renovables. Asimismo, para contrarrestar las limitaciones de su situación dentro del área metropolitana, con la falta de espacios verdes y alto volumen de tráfico que ello supone, promueve la aplicación del Pla Municipal de Mobilitat Urbana Sostenible y el desarrollo del proyecto 'Cornella Natura', un plan para mejorar el equilibrio de la ciudad y su entorno mediante la creación de zonas verdes integradas dentro y alrededor de la ciudad.
Buenas prácticas ambientales
Para conseguir buenos resultados, son necesarias las campañas de concienciación ciudadana y la implicación de todos los colectivos de la ciudad. Un ejemplo de buenas prácticas en este ámbito lo encontramos en la comunidad educativa, desde los centros escolares de la ciudad se han puesto en marcha iniciativas como la que relaciona el uso de la bicicleta con los valores naturales de un parque, en la que participaron en el último curso más de 400 estudiantes. Algunos centros de Cornellà también forman parte de Xarxa d’Escoles per la Sostenibilitat i el Projecte Euronet 50/50, con el que ya se ha conseguido ahorrar hasta el 25% en el consumo energético (cerca de 35.000 euros). Además, muchas de las escuelas ya tienen su propio huerto como una herramienta educativa para aprender sobre agricultura y compostaje.
La mayoría de estas iniciativas también conllevan un compromiso social, tales como "Cornellà aprovecha los alimentos", que sensibiliza a la población sobre el despilfarro de los alimentos. En 2015 se logró recoger 12 toneladas de excedentes alimentarios para ser aprovechados en la botiga Solidària, y se pudieron suministrar a más de 1.500 familias en situación de vulnerabilidad.