Obras en la carretera de Sant Boi para convertirla en un corredor metropolitano de transporte público y sostenible
Han comenzado las obras para la mejora de la integración urbana de la C-245, la carretera que lleva de Cornellà a Sant Boi y de esta población a Viladecans, Gavà y Castelldefels. Esta actuación transformará la C-245 en un vial más urbano, con lo que mejorará la vertebración de los municipios por donde transcurre, y donde viven 350.000 personas, al tiempo que, con la construcción de un nuevo carril bus y una nueva vía ciclable, favorecerá una circulación más fluida del transporte público, mejorará y aumentará los servicios de autobús y fomentará una movilidad más sostenible, en un contexto de emergencia climática.
Con este proyecto, los servicios de autobús podrán ser más directos y más eficientes energéticamente, y tendrán una velocidad comercial más atractiva, lo que facilitará reducir el uso del coche y atraer a los usuarios hacia el transporte público. Se calcula que el trasvase hacia el autobús, como consecuencia, permitirá dejar de emitir a la atmósfera 291 toneladas de CO2 al año.
El Área Metropolitana de Barcelona ha adjudicado las obras por 32 millones de euros, y en algunos tramos ya comenzaron el mes de julio. Se prevé que la nueva C-245 se irá poniendo en servicio a medida que los tramos estén finalizados, durante el segundo semestre del 2022.
Las obras, en el tramo de Cornellà de Llobregat, consisten en: desde el cruce del Llobregat hasta el inicio de la trama urbana, se formará un carril bici aprovechando caminos existentes. La actuación sobre la C-245 comienza en la rotonda de la avenida del Baix Llobregat y llega hasta la carretera de Sant Joan Despí, donde se forma un carril exclusivo para el autobús. Después de un tramo donde se mantiene la configuración existente, el proyecto finaliza en el intercambiador de Cercanías, la línea 5 metro y el Trambaix. Abarca una longitud total de 2 kilómetros, sumando la parte interurbana y la urbana.