30 años de aprendizaje

En octubre de 1993, Cornellà de Llobregat abrió sus puertas a la universidad por primera vez con la puesta en marcha de un subcentro de la UNED, que dio sus primeros pasos en Can Mercader. Ernest Lluch, entonces rector de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, fue el encargado de impartir una conferencia inaugural, “La universitat i l’extensió de la universitat”. Extensión también era como se conocía a este tipo de subsede de la universidad a distancia.

Con este centro, pudimos decir que en Cornellà era posible cursar cualquier etapa educativa. Hoy en día sigue siendo así, aunque es cierto que en los estudios universitarios, gracias a las nuevas tecnologías y a las facilidades que hemos ido consiguiendo en los desplazamientos metropolitanos, se ha relativizado la importancia del “lugar” donde está el aula. Ello no resta nada de transcendencia al hecho inicial, enmarcado en un período donde desplegar completamente un ambicioso mapa educativo en nuestra ciudad era un importante caballo de batalla.

Hoy somos conscientes de lo que hemos conseguido desde aquellos esfuerzos, de las herramientas que tenemos, y lo que más nos preocupa ahora es poder desplegar todo el talento que se expresa, que expresan, los ciudadanos y ciudadanas de Cornellà. En especial, del que pueden desarrollar los jóvenes; pero, también, el que personas, colectivos, entidades... aportan a nuestra realidad sociocultural.

La universidad, y su extensión, fue un hito hace treinta años, que recordaremos mañana por la tarde, en un acto especial en el Auditori de Sant Ildefons, con la presencia del rector de la UNED, Ricardo Mairal. Y en el centro de ese recuerdo, está esa voluntad de extender el saber, el talento, el ansia de seguir aprendiendo. La educación siempre puede llegar a más lugares, a más personas.