Continuamos trabajando para no dejar a nadie atrás

En tiempos de incertidumbre y volatilidad, es indispensable perseverar en nuestros objetivos y consolidar esos pequeños avances que muchas veces pasan desapercibidos. Garantizar la convivencia y la cohesión en la ciudad exige trabajar en muchos ámbitos, combinando políticas y actuaciones que permitan transformar Cornellà de forma equilibrada.

Avanzar sin dejar a nadie atrás no es un eslogan. Es uno de nuestros principales compromisos como equipo de gobierno: trabajar por la igualdad de oportunidades de manera transversal en todas las políticas municipales. Y hacerlo con medidas, proyectos y servicios que contribuyan a que el progreso de la ciudad llegue al conjunto de la ciudadanía.

Poco a poco lo vamos consiguiendo. Con hechos, sin aspavientos ni ruido, sin acciones de marketing y sin ser prisioneros de la inmediatez. Un reciente estudio aporta un dato que avala este camino. El informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) sobre la desigualdad en los municipios españoles analiza más de mil ciudades, entre ellas alrededor de 150 con más de 50.000 habitantes.

El informe sitúa a Cornellà entre las ciudades de más de 50.000 habitantes con menor desigualdad de España. Con un índice de 0,3930, ocupa la segunda posición de esta clasificación. No es un dato menor.

Cornellà no es ajena a las dificultades económicas ni a las diferencias sociales. Como tantas ciudades del área metropolitana de Barcelona, hemos vivido profundas transformaciones y afrontado los efectos de sucesivas crisis, muchas veces en circunstancias adversas. Precisamente por ello, estar hoy entre los municipios con menor desigualdad del país tiene todavía más valor.

La igualdad no significa que todos tengamos lo mismo. Significa evitar que las diferencias económicas se conviertan en abismos insalvables y garantizar unas condiciones de vida dignas y oportunidades para todos. En ello tienen un papel fundamental las políticas públicas, los servicios municipales, la educación, la vivienda y el empleo.

Durante décadas hemos trabajado para construir una ciudad basada en la cohesión social. Nuestros barrios, entidades y asociaciones, junto con los equipamientos y servicios públicos, han contribuido a crear una comunidad donde existen diferencias, pero estas no tienen por qué convertirse en fracturas sociales.

Evidentemente, un índice no explica por sí solo una ciudad ni puede reflejar toda la complejidad de Cornellà o la realidad cotidiana de sus vecinos y vecinas. Pero sí nos permite comprobar que avanzamos en la buena dirección y que debemos seguir trabajando en ella.

Podemos sentirnos orgullosos de formar parte del grupo de grandes ciudades españolas donde la distancia económica entre sus habitantes es menor. Es también un reconocimiento a una manera de construir ciudad que durante años ha apostado por los servicios públicos, la convivencia, las oportunidades y la cohesión social.

En un momento en que la desigualdad constituye uno de los grandes desafíos de nuestras sociedades, este es un dato objetivo que debemos poner en valor. Y, sobre todo, un estímulo para continuar trabajando con el mismo propósito: avanzar como ciudad sin dejar a nadie atrás.

 

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