Dar visibilidad a la diversidad

Desde 2007, el 2 de abril se conmemora el Día Mundial del Autismo. Una fecha que tiene como objetivo mejorar la comprensión y promover la aceptación de las personas con trastornos del espectro autista (TEA). 

Esta cita nos recuerda que nuestra sociedad es diversa y que esa diversidad nos enriquece. Hablar de autismo no es solo hablar de una condición del neurodesarrollo; es hablar de personas, de familias y de una comunidad que merece comprensión, respeto y oportunidades reales de inclusión.

Las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) forman parte de nuestra ciudad: estudian en nuestras escuelas, participan en nuestras actividades y contribuyen a la vida social y cultural de la ciudad. Sin embargo, todavía existen muchos retos, especialmente en lo que respecta al conocimiento, la aceptación y la adaptación de los entornos para que sean verdaderamente accesibles para todos.

Siempre hemos sido sensibles a la diversidad, a las necesidades de colectivos concretos y siempre, dentro de nuestras posibilidades, hemos trabajado por crear entornos adecuados y recursos para no dejar a nadie atrás. Esa ha sido y es nuestra hoja de ruta, sin grandes titulares, pero con el trabajo diario. Para este colectivo en concreto, hemos ido incorporando medidas en la Cabalgata de Reyes, en las Fiestas del Corpus, en actividades populares y culturales... Pequeños pasos que, de forma progresiva, iremos incrementando.

Y en este camino, también ha sido fundamental apoyar y trabajar con entidades, en este caso con AFDA, desde la que impulsan acciones de sensibilización y acompañamiento a las familias y proyectos que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas con autismo. En este sentido, mañana sábado, durante toda la mañana, en el parc de Can Mercader, han organizado una jornada lúdico-festiva a la que nos invitan a participar para compartir con ellos sus inquietudes y dar visibilidad a este tipo de trastornos.

Como institución pública, reafirmamos nuestro compromiso de seguir colaborando con iniciativas que promuevan la sensibilización, la accesibilidad y la igualdad de oportunidades. Solo así podremos avanzar hacia una ciudad donde cada persona, independientemente de sus capacidades o particularidades, pueda desarrollar su proyecto de vida con dignidad y plenitud. Una comunidad que reconoce y valora esa diversidad es, sin duda, una comunidad más justa y más fuerte.