El futuro de la democracia europea a debate en el Cornellà Creació
Estamos inmersos en una creciente ola de movimientos inciertos y propuestas fáciles de corte populista, que se desmoronan en cuanto sus portavoces deben pasar de la hipercrítica a la concreción de la gestión. Al mismo tiempo, asistimos a un fanatismo atroz que hace tambalear los principios básicos de la democracia, amparado en el insulto, la descalificación y la ausencia de reflexión, sustituida por imágenes banales, palabras huecas y posiciones extremistas.
Se trata de unas circunstancias peligrosas para el futuro de las sociedades democráticas, tanto en Europa como en el mundo en general. Por eso, hoy resulta más acuciante que nunca reforzar la voz de la razón que sustenta la democracia: discrepar con respeto, argumentar con solidez a partir de análisis y experiencias, contrastar ideas, y no caer en opiniones sin fundamento que conducen a callejones sin salida y rompen el equilibrio de la pluralidad que la democracia representa.
Europa, en estos momentos, se encuentra en una encrucijada que deberá afrontar y resolver con firmeza, atendiendo a los valores que la identifican: libertad, democracia, Estado de derecho, igualdad y derechos humanos. No podemos perder ni un ápice de lo que se ha construido en las últimas ocho décadas; es imprescindible recordar el pasado, ser consecuentes con esos valores y, sobre todo, defenderlos y protegerlos.
Con este espíritu, la decimoquinta edición del Cornellà Creació ha iniciado la temporada con Europa como eje central, ofreciendo el análisis de diferentes ponentes que han reflexionado sobre economía, la Agenda 2030 o la inteligencia artificial.
El próximo viernes, este foro de debate abordará un tema especialmente sensible y crucial: el futuro de la democracia en Europa. Lo hará de la mano del filósofo Daniel Innerarity, uno de los pensadores contemporáneos más prestigiosos a nivel internacional, catedrático en la Universidad del País Vasco y autor de una destacada obra sobre la complejidad de las sociedades actuales.
Escucharle será una oportunidad para conocer su perspectiva sobre una realidad compleja y llena de incertidumbres. Sus reflexiones, siempre visionarias y fruto de un profundo análisis desde múltiples enfoques, nos invitarán a pensar, a cuestionarnos y, sobre todo, a reforzar nuestra capacidad de análisis y espíritu crítico: elementos fundamentales para avanzar colectivamente y proteger aquello que nos une.