Escuchar, entender y proponer

El año pasado estrenamos una programación durante las tarde de julio dirigida a jóvenes entre 12 y 21 años, con actividades muy específicas, en espacios públicos y algunos equipamientos.  Funcionó muy bien y se lleva a cabo de nuevo este año, con opciones como escalada, circo, talleres manuales, fotografía...

El contexto, entonces, era poder ofrecer actividades muy específicas, cuando llevábamos muchos meses con equipamientos cerrados y pocas opciones de ocio, y justo después del fin de un curso escolar en el que con la escalada de casos se señaló, con poca justicia, a los jóvenes.

Hoy el contexto es que este tipo de apuesta funcionó. Y, al margen de la idea inicial, ofrecer estas alternativas fue bien muy bien recibido.  Son muchas opciones y el éxito es que cada una de ellas tiene público, con un planteamiento diametralmente distinto a lo que sería juntar y centralizar todo en un mismo lugar o evento.

También como cada verano se abren cada tarde de todos los días de la semana los patios de seis escuelas con dinamizadores que fomentan actividades deportivas y participativas dirigidas a esta franja de edad, principalmente. El programa ‘Estiu al pati’ retoma la idea de los patios abiertos que tenemos cada fin de semana y se centra en el deporte, durante una época –fuera del curso escolar– en que es posible ofrecer espacios de socialización saludables y que ocupen el tiempo libre con trasfondo cívico, a la vez que divertido.

Diversidad de opciones y escuchar directamente sus propuestas, para un colectivo que no se informa por los canales tradicionales, pero a quién es muy importante entender para implicarles en sumar ideas de propuestas de futuro.