La mirada curiosa y realista

Uno de los momentos más gratificantes de mi agenda como alcalde tiene lugar cada martes y miércoles por la mañana, cuando recibo en la Sala de Plenos del Ayuntamiento a alumnos y alumnas de tercero de primaria de las escuelas de la ciudad. La semana siguiente, además, tengo la oportunidad de visitarlos en las aulas de su centro educativo. Son encuentros muy enriquecedores en los que compartimos inquietudes y opiniones, y en los que siempre me sorprenden su naturalidad, su capacidad de observación y la curiosidad con la que miran el mundo que les rodea.

Es una iniciativa que realizo desde que soy alcalde y que me permite conversar cada año con más de 700 escolares. Para mí es una oportunidad valiosa para escuchar sus preguntas, conocer sus inquietudes y aprender de su mirada directa y sincera.

Tras los primeros minutos de timidez, la conversación fluye con naturalidad. Respondo a sus preguntas y les explico cómo funciona el Ayuntamiento y qué hacemos para que puedan disfrutar de los servicios, equipamientos y actividades de la ciudad. Pero, sobre todo, me gusta escucharles: saber cómo imaginan la ciudad donde quieren crecer, qué les gusta y qué mejorarían.

También es un momento de complicidad en el que hablamos de la vida digital y de la presencia de la tecnología en su día a día. Intercambiamos opiniones sobre aficiones, lecturas, comidas o lugares de la ciudad que forman parte de su vida cotidiana.

Para muchos es la primera vez que entran en el Ayuntamiento y que se sientan en el lugar donde se toman decisiones importantes para la ciudad. Llegan con preguntas espontáneas —qué hace un alcalde cada día o cómo se toman las decisiones— y con una actitud abierta y curiosa que convierte cada encuentro en una experiencia muy especial.

Este proyecto cuenta también con la implicación de los centros educativos, que preparan previamente la visita trabajando en clase, mediante materiales y actividades, cómo funciona la ciudad y el papel de las instituciones municipales.

Acercar el Ayuntamiento a los niños y niñas es una forma de explicarles el valor de las instituciones públicas y ayudarles a conocer sus derechos y deberes. Pero, sobre todo, es una manera de construir ciudadanía y de hacerles sentir protagonistas de su ciudad.