La seguridad para impulsar una ciudad más igualitaria y cohesionada

Las políticas de seguridad son prioritarias para nuestro equipo de gobierno en la legislatura que hemos iniciado, al igual que lo fueron en la anterior. Por eso, la partida presupuestaria dedicada a ellas va creciendo cada ejercicio. Este en concreto un 6% (1.340.359 euros), y en los dos anteriores crecieron por encima del 10%, para ampliar los servicios, para renovar los equipos y vehículos, para disponer de más recursos tecnológicos y humanos y para, en definitiva, ofrecer un marco de protección y seguridad que nos permita avanzar y colaborar con la ciudadanía desde la prevención y el diálogo.

Con la tecnología como aliada en la gestión del día a día, el objetivo es combatir la sensación de inseguridad y solucionar los problemas de convivencia, con especial atención a luchar contra el vandalismo, el incivismo y la ocupación de viviendas. Actualmente, alrededor del 30% de los avisos a la policía local se hacen a través de la aplicación de seguridad M7, con la que ofrecemos una herramienta muy potente en la prevención y la intervención inmediata.

Y, a eso, hay que sumar otro tipo de acciones que llevamos a cabo en el espacio público, para que no se deteriore, ampliando aceras y espacios de paso, peatonalizando zonas, aumentando la iluminación o con la intervención a modo de información de los agentes cívicos y la labor de atención de nuestros Serenos. Porque entendemos la seguridad desde una perspectiva integral y transversal, abordándola tanto desde el punto de vista de la seguridad personal y comunitaria como desde la protección y el mantenimiento del espacio público.

Pero, además, hay percepciones que nos tienen que preocupar mucho, porque estadísticamente, la percepción de la seguridad en la calle es diferente para las mujeres respecto a los hombres, y en este ámbito debemos actuar con medidas correctoras y preventivas, y la app es una de ellas.

Pienso que esta línea de trabajo es positiva: las políticas de seguridad no solo significan control, significan sobre todo protección de las personas y del espacio público de una manera muy amplia. Una mayor protección evita que la convivencia se deteriore y facilita la confianza, tanto en los cuerpos de seguridad como en las mismas instituciones.

En definitiva, una mayor seguridad individual y colectiva garantiza una convivencia más libre y genera ciudades más igualitarias, cohesionadas y equilibradas.