Mujeres, talento y papel transformador
Cornellà dedica todo el mes de marzo a reivindicar el papel de la mujer trabajadora, de las mujeres en general, y del feminismo en la transformación social. Y a poner de manifiesto, como describe la moción que aprobó el pleno municipal de la semana pasada, que las mujeres no se encuentran en situación de igualdad en casi ningún ámbito. Como administración pública y, por descontado, también como sociedad moderna, nos corresponde seguir trabajando en dirección a la plena igualdad, a través de políticas transversales y comprometidas.
En ese camino, encontramos muchas sensibilidades y opiniones. Pero debemos recorrerlo, para captar la diversidad y las alternativas desde una perspectiva constructiva. Así lo atestiguan la amplitud y la pluralidad de la programación del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Más de 30 actividades a lo largo del mes, con la coordinación del Consell de la Dona y del departamento de Políticas de Igualdad del Ayuntamiento, y, sobre todo, la implicación de muchísimas entidades de la ciudad que aportan sus propuestas, su propia óptica y su esfuerzo.
La fecha conmemorativa oficial es el 8 de marzo, este viernes. A mediodía, frente al Ayuntamiento, habrá la lectura del manifiesto, con los jóvenes de la XAJI. Jóvenes que son un ejemplo transformador, para sumar y crear espacios de respeto en los institutos.
Dentro del programa, talleres, charlas, actividades familiares en las bibliotecas, actos culturales y artísticos, deportivos, etc. Con una cita especial, el 21 de marzo en L'Auditori, para hacer un merecido reconocimiento al talento de las mujeres, al talento de femenino, en los ámbitos educativo y científico.
En definitiva, actos de reivindicación, de reconocimiento: pero la clave es, y seguirá siendo, modificar actitudes en nuestra forma de ser y trabajar para conseguir llegar al cambio real. Para mí es esencial el convencimiento y el trabajo conjunto de hombres y mujeres en pro de la igualdad. Reconocer y desafiar los roles de género tradicionales, fomentar la participación equitativa en la toma de decisiones y promover políticas que garanticen la igualdad de oportunidades son pasos fundamentales en este proceso. Solo a través de un esfuerzo colectivo y continuo podemos construir una sociedad donde hombres y mujeres gocen de los mismos derechos y oportunidades, libres de discriminación y prejuicios.