Promover vivienda protegida e impulsar la rehabilitación, prioridad municipal

El problema del acceso a la vivienda es un tema de gran calado social que se ha convertido en los últimos años en una cuestión de emergencia y que requiere soluciones contundentes para corregir el evidente déficit existente. Los precios de las viviendas están desacoplados respecto a los niveles de ingresos de la ciudadanía. Los más damnificados son los jóvenes, que no pueden emanciparse, y las familias con menos recursos a los que se aboca a situaciones de gran riesgo y pobreza.

Nunca me ha gustado articular discursos vacíos, no soy partidario de grandes titulares, porque considero que el movimiento se demuestra andando, con realidades tangibles y realistas. Por eso, desde hace muchos años en nuestras políticas municipales, la vivienda ha sido y es un pilar fundamental, aunque no tengamos competencias directas, pero no cejamos en el empeño de intentar aportar soluciones a la ciudadanía que quiere vivir en Cornellà, con las limitaciones evidentes que tenemos, pero dando pasos para intentar atender las necesidades existentes dentro de nuestras posibilidades.

Hemos puesto en marcha en los últimos años un modelo de transformación urbana, más cercano, más verde, en torno a unos ejes naturalizados. Y en ese modelo encaja la creación y desarrollo de vivienda, de acuerdo a un planteamiento integrador y sostenible. En enero de 2021, aprobamos un Plan de Vivienda, con vigencia hasta 2030 cuyo objetivo fundamental es dar impulso a la vivienda protegida para los colectivos que he mencionado antes, con la mirada puesta en aumentar el parque residencial de nuestra ciudad en 3.000 viviendas hasta 2030. De esta cifra global trabajaremos para establecer criterios que nos permitan desarrollar proyectos de protección oficial y de alquiler social y trabajaremos en la rehabilitación de viviendas, además de articular otras acciones que nos permitan movilizar viviendas vacías.

Pero es evidente que solos no podemos, que requiere la complicidad e implicación de otras administraciones y de promotores públicos y privados que nos acompañen en este proyecto. En esta línea buscamos alternativas como es el caso del AMB, a través del Consorci Metropolità de l’habitatge (CMH) y el IMPSOL, con los que estamos trabajando, pero también a través de la empresa Procornellà desde la que gestionamos alrededor de 200 viviendas de alquiler accesible y social para familias vulnerables.

Otro proyecto para nosotros prioritario, y que llevamos a cabo con los fondos Next GenerationUE, es el plan de rehabilitación de viviendas en el barrio de Sant Ildefons, impulsando también por el Consorci Metropolità de l’Habitage y que supondrá la rehabilitación de más de 1.100 viviendas, en una primera fase, proporcionando una mejora sustancial en cuanto ahorro energético y sostenibilidad, pero también en cuanto a accesibilidad, con la instalación de ascensores, o de habitabilidad, con la ampliación de balcones.

No me extenderé más, pero si quiero reafirmar con todo ello nuestro firme compromiso con el futuro de Cornellà y con las personas que quieren seguir viviendo en Cornellà.