Proteger a la población más vulnerable

Para hacernos una idea gráfica del presupuesto para 2022, podemos dar cuatro fotografías de sus líneas maestras, que vienen a reforzar las políticas de acción social, la mejora del espacio público, la seguridad ciudadana en sentido amplio, y la promoción de la cultura.

El primero de ellos se centra en afrontar las dificultades causadas por la pandemia y por el impacto económico que ha tenido y que todavía va a tener. Durante 2020, especialmente, y 2021, buena parte de la actividad fundamental del Ayuntamiento se orientó a hacer frente a esas dificultades, a través de ayudas directas, rebajas fiscales y estímulos al comercio local, y refuerzo de los programas de apoyo social y atención a las personas más vulnerables.

El presupuesto para 2022 es expansivo y consideramos consecuente retomar los proyectos que se ralentizaron para hacer frente a esos golpes. Por eso crecen, más del doble, las inversiones municipales. Pero ello no significa que la política social pase a un segundo término, sino todo lo contrario.

Retomamos una línea de trabajo que en cierto momento dejó paso a la urgencia, pero con la conciencia clara de que hay muchos hilos que sostienen a las personas y familias con menos recursos que requieren ser reforzados, especialmente, tras todo lo que ha pasado durante los dos últimos años. Salir de una crisis no es tan fácil, no lo sería, ni siquiera, si nos dijeran que de la noche a la mañana el virus ha desaparecido.

El Ayuntamiento ha previsto destinar este año casi 5,6 millones de euros a proyectos sociales, de igualdad, y de salud pública. El aumento respecto a 2021 es del 16%. En las novedades, ya apuntadas durante los últimos meses, la ampliación de la atención psicológica y de la salud bucodental, así como las ayudas e iniciativas vinculadas a proyectos educativos que tienen su derivada en garantizar la alimentación de menores en situación de riesgo social, entre otros proyectos comunitarios. Y hacen especial hincapié en la atención a personas en situaciones diversas relacionadas con la dependencia, por eso, se han previsto, 300.000 euros más para un nuevo contrato de servicios de atención domiciliaria, o más de 200.000 en proyectos de la Fundació per a l’Atenció a Persones Dependents.

 

Las personas están siempre en primer lugar de nuestras propuestas y de nuestras convicciones, a pesar de las dificultades, a pesar de las incertidumbres, sin resignarnos. Este año seguiremos trabajando así: por nuestra experiencia, creo que puedo decir que a lo largo de los años, hemos podido dar confianza y seguridad a los habitantes de esta ciudad, intentando siempre mantener puertas abiertas para que nadie quede atrás.