Rechazo contundente a la violencia machista
El pasado miércoles tuvimos en Cornellà un episodio de violencia machista en el que una mujer fue herida de arma blanca por su expareja. Afortunadamente, (resulta irónico el término en estas circunstancias) la mujer está viva y fuera de peligro, aunque presenta lesiones graves. Y, desgraciadamente, el guión vuelve a repetirse y la plaga sigue extendiéndose a pesar de todo: aún no hemos cumplido un mes de 2023 y ya 3 mujeres han fallecido por violencia machista y 6 menores se han quedado huérfanos.
Una vez conocidos los hechos activamos inmediatamente el Protocolo Municipal de Actuación contra la Violencia Machista a través del CIRD para ponernos a disposición de la víctima y su familia, para protegerla y ofrecerle los recursos municipales disponibles para estos casos, como la atención social, psicológica y jurídica, tanto a ella como a las personas de su entorno y sus hijos/as.
Hemos anunciado públicamente nuestro rechazo contundente a esta agresión y nos personaremos como acusación particular en el caso para ejercer la máxima presión posible, porque hay líneas rojas que no podemos tolerar que se traspasen. Porque debemos ser responsables y especialmente los que ocupamos cargos públicos. Debemos ser totalmente conscientes de que nuestros discursos u opiniones tienen repercusión social y por ello debemos ser inflexibles y manifestar, sin ningún tipo de fisuras, nuestro rechazo absoluto y contundente a la violencia machista, en cualquier caso y en cualquier formato. No es justificable nunca, en ningún caso. Porque lo contrario es un ataque directo a los derechos fundamentales de las mujeres y, en general, del conjunto de la sociedad, de todos los que defendemos y trabajamos diariamente por una igualdad real, por intentar que esta lacra social vaya desapareciendo de nuestro día a día.
No podemos perdernos en debates estériles. Debemos crear un clima institucional de colaboración constructiva que favorezca la creación de leyes, de procesos judiciales y de sistemas de prevención y protección que eviten más víctimas. Ese es el único camino.
En nuestra ciudad somos plenamente conscientes de ello y nuestro afán es trabajar en esa prevención, en crear canales, dentro de nuestras posibilidades, que eviten llegar al límite y ser un primer punto de referencia para las mujeres que se sienten amenazadas por violencia machista. Las políticas son un punto de inflexión, pero también los instrumentos y mecanismos de refuerzo. Un ejemplo es la APP de seguridad ciudadana que tenemos en la ciudad desde el año 2013 y que, desde hace unos años, incorpora un sistema de alerta inmediata para mejorar la asistencia a las mujeres en situación de violencia o cualquier persona que se sienta amenazada. Otro ejemplo de prevención y atención es el convenio que hemos firmado recientemente con la Dirección General de Derechos de los Animales para adherirnos al proyecto VIOPET, que trabaja en la protección de animales de compañía de mujeres víctimas de violencia machista.
El trayecto es arduo y escarpado pero no podemos dar ni un paso atrás. Nos jugamos mucho como sociedad.