Reforzamos la gestión diaria del espacio público
El espacio público es la esfera compartida por todas y todos los que habitamos en la ciudad, es lo que vemos al salir de casa, por donde caminamos, donde vivimos en comunidad. Calles, parques, equipamientos públicos culturales o de cualquier otro tipo...
La gestión diaria de una ciudad implica conservar todo eso, atenderlo cuando necesita reparaciones, e invertir cuando hace falta plantear mejoras y transformaciones. Y eso es fundamental, y se corresponde con una parte muy importante del presupuesto municipal, unos 33 millones de euros destinados a política territorial y gestión del espacio público.
Su principal punta de lanza son las inversiones: entre las principales para este año 2024, transformar en plataforma única las calles Torras i Bages, Marquès de Cornellà o Joan Maragall. Tramos que se ganan contra unas calles donde ahora el espacio se ofrece a los coches, sin ser ya necesario. Transformaciones, por tanto, donde la clave son las personas, y que se inscriben en el proyecto Cornellà Natura, que guía estas mejoras hacia un futuro con calles más verdes, más pacificado, con menos contaminación y menos ruido, más eficiente y más agradable para las personas.
También invertiremos en crear equipamientos, y actualizar otros, así comoen la mejora de carriles bici y pasos de peatones, por citar algunos proyectos. Aunque, de todos modos, más allá de las inversiones que son las fotos destacadas del presupuesto, el grueso del gasto municipal siempre van a ser los gastos corrientes, lo que cuesta mantener la ciudad: conservación de calles y jardines, limpieza viaria, alumbrado, equipamientos culturales, deportivos, escolares...
La transformación que modela el proyecto Cornellà Natura va acompañada de un trabajo muy consciente de adaptación al cambio climático y mejora de las políticas de reciclaje, con unos requerimientos muy concretos que tenemos que cumplir según la normativa europea. Es una estrategia de futuro que marca unas prioridades, y la principal es una transformación urbana en clave sostenible. Pero como el centro de todo van a ser, de nuevo, las personas, esa transformación va acompañada también, como se refleja en el presupuesto para 2024, en acciones para cambiar la fisonomía de la ciudad también en lo que se refiere a las viviendas (como veremos una vez se vayan ejecutando obras vinculadas al Plan de Rehabilitación Extensiva de Sant Ildefons). Todo ello contribuye la calidad de nuestra esfera pública común, con importantes repercusiones sociales y comunitarias, y por eso es también importante apostar por su renovación.
El espacio público puede parecer la piel de la ciudad, la capa externa, pero esa capa es la que la hace reconocible, la que la hace nuestra y nos permite vivir en comunidad, vivir en seguridad. Por eso, invertimos y reforzamos la gestión diaria de la ciudad, el espacio común que sus personas habitan y que es necesario seguir conservando y construyendo día a día.