Sin palabras

Sin palabras. Así nos quedamos todos cuando nos enteramos de un nuevo suceso de violencia machista y, además, como en el caso del acontecido esta semana en El Prat, acabando con la vida de su mujer y sus hijos para luego suicidarse. Es terrorífico y descorazonador.

El miércoles estuve acompañando a los y las pratenses en la manifestación y muestra de dolor ante este triple crimen de violencia machista y vicaria a la vez, porque es evidente que, aunque no haya denuncias previas, es una muestra de patriarcado. Con el asesinato de Vanesa, de 43 años, y sus dos hijos, son ya nueve las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas este año en España, donde además esta lacra se ha cobrado la vida de siete hijos de las víctimas.

Pero el trasfondo de todo ello, es que los hijos, víctimas inocentes en toda esta historia, están totalmente desamparados. Es importante aplicar la ley al pie de la letra, sin interpretaciones, para eso está, y ser contundentes con aquellos que hacen otras lecturas, porque solo hay una. Es la única fórmula para proteger a los menores ante el aumento de la violencia machista y vicaria, se trata de una violencia estructural y debemos atajar esta sinrazón execrable.