Tecnología al servicio de la seguridad y la convivencia
En los últimos años, los patinetes eléctricos (VMP) se han consolidado como una alternativa de movilidad en las ciudades. Sin embargo, su uso incívico o negligente genera problemas de convivencia en el espacio público. Garantizar una movilidad equilibrada entre las distintas modalidades de desplazamiento exige preservar, ante todo, la seguridad de las personas que se mueven a pie diariamente por la ciudad.
Desde hace años impulsamos campañas de concienciación que, para ser coherentes y eficaces, incorporan una fase informativa previa a los controles sancionadores. Las multas son siempre una medida disuasoria cuyo objetivo final es fomentar una conducta cívica y responsable entre quienes deben cumplir la normativa.
Hablamos tanto de civismo como de seguridad, especialmente cuando la mayoría de las infracciones detectadas están relacionadas con incumplimientos que pueden poner en riesgo a los peatones o a las propias personas usuarias de los patinetes. En 2024 se registraron 766 sanciones en Cornellà; y a finales de 2025 ya se superaban las 1.000 sanciones. Cabe recordar que cada sanción representa una multa de entre 60 y 100 euros, si es leve. El incremento puede estar relacionado con el aumento de su uso, pero lo que realmente deseamos que crezca es el civismo y el respeto por unas normas básicas de convivencia, pensadas para hacer nuestra vida más fácil y segura para todos y todas.
Con el foco puesto en la seguridad, hemos incorporado una nueva herramienta tecnológica: los agentes de la Guardia Urbana dispondrán de un cinemómetro portátil que permite medir la velocidad real de los patinetes eléctricos. Esta tecnología tiene como objetivo garantizar el cumplimiento del límite legal de 25 km/h, detectar posibles manipulaciones y reforzar la seguridad tanto de peatones como de personas usuarias, y sería sancionable con 500 euros por considerarse muy grave, además de la retirada de aquellos vehículos que supongan un riesgo en el espacio urbano.
Estas actuaciones se verán reforzadas gracias a las nuevas bases legales aprobadas por el Gobierno, que dotan a la Guardia Urbana de más recursos. Entre ellos, el cinemómetro permitirá detectar patinetes trucados para aumentar de forma irracional su velocidad, un factor de riesgo evidente para la seguridad vial, así como la obligatoriedad de disponer de un seguro.
Cornellà incorpora tecnología para mejorar la seguridad y la convivencia. Este es el camino que iniciamos hace más de diez años, con herramientas como la aplicación M7, las cámaras de seguridad en el espacio público y otras acciones orientadas a proteger nuestro bienestar colectivo.