Un paréntesis con la mirada puesta en el futuro

El mes de julio llega a su fin y comienza el principal periodo vacacional del año. Hace tiempo era una época de descanso mucho más homogénea; hoy sabemos que las circunstancias de cada familia y de cada persona son muy diversas y que las vacaciones se disfrutan de maneras muy diferentes.

Es, en cualquier caso, un hasta pronto. Porque, aunque muchas personas aprovechen estas semanas para descansar, Cornellà sigue activa, en funcionamiento, y los servicios municipales continúan desarrollando su labor para garantizar el buen funcionamiento de la ciudad y atender las necesidades de la ciudadanía.

En septiembre iniciaremos un nuevo curso con retos por delante y con la voluntad de asumir nuevos compromisos. Ahora se abre un paréntesis de descanso, pero mantenemos la mirada puesta en los proyectos que vendrán: en los nuevos equipamientos ciudadanos que entrarán en servicio durante la recta final del año; en la celebración del centenario de la Guardia Urbana; en la transformación del territorio y el impulso continuado de la vivienda pública y asequible, una apuesta que sigue avanzando con paso firme; y en el camino sostenido hacia una ciudad más resiliente, más preparada para afrontar los desafíos del futuro y con un entorno cada vez más saludable para quienes vivimos en ella.

Mirar hacia septiembre y hacia los próximos meses es también mirar con ilusión. Una ciudad avanza gracias a los proyectos que es capaz de imaginar y convertir en realidad, tanto aquellos que veremos culminar en un futuro inmediato como los que requieren una visión más amplia y un trabajo constante a medio y largo plazo. Construir la Cornellà de los próximos años no entiende de pausas estacionales ni de paréntesis: es una tarea permanente, basada en la perseverancia, la planificación y el esfuerzo compartido. Los cambios no siempre llegan con la rapidez que desearíamos, pero cada paso cuenta y cada proyecto contribuye a hacer una ciudad mejor. Por eso es importante mantener la confianza y seguir avanzando con la convicción de que el trabajo de hoy hará posible la Cornellà del mañana.

Pero antes de todo eso, llega el momento de descansar. De desconectar de las obligaciones cotidianas, de descubrir otros espacios, otras culturas y otras maneras de vivir el tiempo. Septiembre nos volverá a reunir. Hasta entonces, deseo que disfrutemos de estos días con prudencia allí donde estemos, aprovechando el merecido descanso que cada uno pueda compartir con los suyos.

¡Buen verano a todos y a todas!

Bon estiu i bona lectura!