Vivir, aprender y compartir en la ciudad

Cornellà es una ciudad inquieta, que se mueve e impulsa muchas iniciativas y propuestas lúdicas y culturales para disfrutar. Desde el Ayuntamiento trabajamos para hacer de la cultura un instrumento al alcance de todo el mundo, que nos permita crecer como individuos y también como comunidad, que nos acerque a diferentes formas de conocer el arte, la literatura y otras formas de manifestaciones artísticas. Para llevarlo a cabo disponemos de equipamientos consolidados: el Castell, el Auditori, el Museu Palau Mercader o las bibliotecas. En todos ellos se realizan regularmente exposiciones, encuentros literarios, presentaciones de libros, representaciones teatrales...y, en general, proyectos culturales de todo tipo.
La lectura, como sabéis, es uno de los ejes fundamentales de esta política cultural, y en ella, las dos bibliotecas y la proyectada en Sant Ildefons son una apuesta importante. (...)










Un ejemplo de la actividad cultural y cívica que enriquece a la ciudad, el grupo de teatro del Centre de la dona, que actuó en el Patronat el sábado.



(...)También se puede aprender en los cursos, talleres y otras iniciativas que tienen lugar en los centros cívicos, en los casales, en el CIRD, en el CRAJ, en las ludotecas, etc.
Por otro lado, en el ámbito deportivo la ciudad es muy activa tanto a nivel escolar, con la participación de más de 2.000 niños y niñas en los juegos escolares cada fin de semana, como a nivel de clubs con equipos en muchas disciplinas deportivas.
Pero la ciudad nos ofrece mucho más, ya que nuestra riqueza y diversidad cultural nos permite asistir a actos de todo tipo gracias al dinamismo de las entidades. Todo ello, sin olvidar las grandes posibilidades que tenemos con los más de 200.000 metros cuadrados de parques en la ciudad, que nos invitan a pasear, a practicar deporte, a jugar o a leer un buen libro bajo la sombra de un árbol.
La ciudad nos brinda un mar de posibilidades para disfrutar y también para aprender. Es momento de aprovecharlo, de caminar por la ciudad y vivirla con intensidad.